Presentación

Estimadas y estimados amigos relanzamiento de blog MINADATOS. A partir de ahora continuarán recibiendo las noticias desde este nuevo blog, personal.

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta arquelogia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arquelogia. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de agosto de 2011

Hallan el artefacto de madera configurado más antiguo del registro arqueológico mundial

n equipo del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) ha encontrado la impronta del artefacto de madera configurado con mango más antiguo del registro arqueológico mundial. El hallazgo ha tenido lugar en el yacimiento del Abric Romaní, en Capellades (Barcelona) durante la campaña de excavación que se realiza del 8 al 31 de agosto bajo la dirección de Eudald Carbonell.

Se trata del único objeto con esta morfología descubierto durante los más de cien años de estudio arqueológico en este yacimiento, con una secuencia estratigráfica que va de los 35.000 años antes del presente a los 75.000 años.

Este artefacto destaca por la configuración del mango y de su parte activa (el resto de la pieza). Esta última mide 15 cm de largo por 8 cm de ancho y tiene una morfología triangular con una sección elíptica. Esta parte activa se encuentra claramente diferenciada de la zona ergonómica (por donde se agarraría) que es de sección circular con 17 cm de largo por 4 cm de diámetro.

Aunque se desconoce su uso o funcionalidad real, ya que nunca se había documentado una pieza similar en yacimientos del Pleistoceno superior, podría adelantarse la hipótesis de que se tratara de un posible instrumento para realizar tareas de recolección o de mantenimiento de los fuegos. El artefacto está parcialmente carbonizado y se ha conservado gracias al travertino que caracteriza la construcción de la estructura del Abric Romaní y los sedimentos que lo llenan.

El nivel P donde se encuentra este fósil ha sido datado por la serie del uranio-torio y ha dado una antigüedad de más de 55.000 años, correspondiente al estadio isotópico 3, un momento en que se producen cambios constantes de temperatura y humedad.  Localizado en el cuadro S54, pertenece al Pleistoceno superior.

El contexto en el que ha aparecido indica una ocupación de cazadores recolectores de la especie Homo neanderthalensis. Se ha identificado un conjunto de hogares con restos de fauna de cérvidos, caballos y bóvidos. Junto a estos fósiles se localiza una importante industria tallada en sílex y otro tipo de madera que se utilizaba como combustible, así como otros objetos elaborados también con este material, como los ya encontrados en niveles superiores y que podrían haberse utilizado como bandejas.

Por lo que se refiere a la microfauna, se han documentado especies relacionadas con ambientes acuáticos, como la rata de agua, muy abundantes, y otras propias de entornos más húmedos que los actuales de la zona, como las musarañas de dientes rojos.
Las condiciones de sedimentación registradas en el Abric Romaní, consistentes en la deposición de carbonatos que forman niveles de travertinos estériles, han permitido una conservación extraordinaria de todo tipo de restos, entre los que sobresalen los hogares y las herramientas de madera, por su singularidad y excepcionalidad. Con el descubrimiento de todo este material se efectúan estudios de distribución espacial para interpretar los diferentes usos y modo de ocupación de las poblaciones neandertales.

Las conclusiones, después de 30 años de excavación en el Abric Romaní, y sabiendo que Homo neanderthalensis se extingue hace 25.000 años en Eurasia, apuntan a que se trata de organizaciones humanas con una estructura social compleja y avanzada. La excepcionalidad de este registro y su conservación permite tener datos muy contrastados de las actividades domésticas y de la conducta de los neandertales. (Fuente: IPHE)
[Img #3970]
El dibujo reconstruye la forma que tendría la pieza en función del negativo hallado. (Imagen: Jordi Mestre / IPHES)


sábado, 20 de agosto de 2011

La ciudad griega de Olimpia fue devastada por tsunamis en la antigüedad

Olimpia, el lugar del famoso Templo de Zeus y sede original de los Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, fue probablemente destruida por repetidos tsunamis que llegaron muy tierra adentro, y no por un terremoto ni por las inundaciones causadas por un río como se había supuesto hasta la fecha.

Las evidencias que apoyan esta nueva teoría sobre la virtual desaparición del antiguo lugar de culto en la península del Peloponeso las ha obtenido el equipo del profesor Andreas Vott del Instituto de Geografía de la Universidad Johannes Gutenberg, en Maguncia, Alemania.

En la investigación, también han trabajado expertos del Eforato de Antigüedades Clásicas del Ministerio Griego de Cultura, el Instituto Arqueológico Alemán, y las universidades alemanas de Aquisgrán, Darmstadt, Friburgo, Hamburgo y Colonia.

Hasta la fecha, se había supuesto que el lugar de culto fue finalmente destruido por un terremoto en el año 551 de nuestra era, y posteriormente cubierto por los sedimentos arrastrados en las inundaciones del río Kladeos.

Sin embargo, la composición y el espesor de los sedimentos hallados en Olimpia no concuerdan con el potencial hidráulico del río Kladeos ni con el inventario geomorfológico del valle.

En cambio, los nuevos y exhaustivos análisis sobre la geomorfología y los sedimentos de la zona evidencian que Olimpia y sus alrededores fueron destruidos por el impacto de tsunamis. Las ruinas de Olimpia, redescubiertas hace unos 250 años, estaban enterradas bajo una capa masiva de arena y otros sedimentos de hasta 8 metros de profundidad.

Los resultados de la nueva investigación indican que Olimpia fue afectada repetidamente por inundaciones catastróficas, y esto trajo como consecuencia que el lugar quedara sepultado bajo enormes masas de sedimentos. La presencia de conchas de moluscos y gasterópodos, y los abundantes restos de microorganismos tales como los foraminíferos son evidencias claras del origen marino de los sedimentos.

Estos fueron, obviamente, transportados tierra adentro con gran fuerza y a una elevada velocidad, alcanzando Olimpia a pesar de hallarse a unos 33 metros sobre el nivel del mar.

lunes, 1 de agosto de 2011

Los autores de los soldados de terracota ya trabajaban en 'minifábricas' de producción flexible

Unos 10.000 guerreros de terracota, vigilantes del mausoleo del primer emperador de China, Qin Shi Huangdi, aguardan a que los científicos les 'interroguen' para extraer la información que atesoran. Según el Dr. Marcos Martinón-Torres, profesor de Arqueología Científica en University College London (UCL), hace 2.200 años los artesanos chinos ya se organizaban en células de producción, un sistema que requiere obreros versátiles, repetición de las herramientas y fundiciones propias en cada grupo.

Los trabajos en el yacimiento arqueológico del ejército de terracota de Xian, China, evidencian las grandes proporciones del mausoleo –equivalente a la superficie del Bilbao metropolitano– y la obsesión del emperador Qin por encontrar el elixir de la vida eterna. Pero además, podrían conducir en el futuro al descubrimiento de aleaciones de metales y tratamientos anticorrosivos de última generación, casi 2.200 años después de su utilización por parte de los artesanos chinos de aquella época.

El Dr. Marcos Martinón-Torres (Ourense, 1977), profesor de Arqueología Científica en University College London (UCL) que participa en estos estudios, desveló recientemente en Bilbao los nuevos hallazgos a un auditorio compuesto por estudiantes de bachillerato en el marco de la ceremonia de los premios a las Olimpiadas Científicas, convocadas por la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU.

Las armas que portaban los soldados han resultado de gran relevancia para este investigador especializado en el estudio y análisis de los metales. En la tumba del emperador Qin, los investigadores han tenido acceso a 40.000 armas de bronce que portaban los guerreros de terracota en un único yacimiento, una “colección brutal”, según asegura Martinón-Torres. “Hasta entonces disponíamos de 40 armas de bronce de esa época y el análisis era limitado”. El arsenal que estudia está compuesto por lanzas, alabardas, espadas, gatillos de ballestas, puntas, flechas y regalones de lanza con una excelente conservación. Y es precisamente este buen grado de conservación de donde se puede extraer información acerca de la tecnología y el trabajo de la época.

Para empezar, el yacimiento ha permitido mostrar el primer uso industrial de una piedra de afilar a torno, según muestran las marcas, lo que apunta a una elevada estandarización en los talleres de fabricación de armas, procedentes de estos tecnólogos que vivieron unos 200 años a. C. Así, en los subgrupos de armas estudiadas se observan pequeños defectos repetidos en algunas piezas.

Las sorpresas no acaban aquí porque los trabajos también han revelado que la organización de la producción de estas armas se hacía en “células de producción”, modernos modelos de organización que adoptó Toyota y posteriormente se extendieron a diversas áreas de producción en el siglo XX al mostrarse más eficaces y flexibles que las líneas de producción aplicadas por el fabricante Ford.

En esencia, consistían en minifábricas autónomas con recursos y especialistas propios que iban produciendo objetos rematados a medida de las necesidades del grupo.  Según los hallazgos, todo parece indicar que cada soldado portaba en su carcaj un haz de aproximadamente 100 flechas y la homogeneidad química de los metales analizados ha permitido concluir que cada haz de flechas proviene de la remesa de un crisol.

La organización en células de producción de los artesanos chinos requiere obreros versátiles, repetición de las herramientas, fundiciones propias en cada grupo, en resumen una mayor inversión, pero permite a la célula ser más adaptable. “Cuando se necesita un elemento, se produce y se entrega. Hay que tener en cuenta que nunca se había construido un mausoleo de estas características y se iba haciendo a medida de las necesidades”, concluye el profesor Martinón-Torres.

[Img #3653]
Guerreros de terracota de Xian. (Imagen: Airunp)
Cada célula producía sus carcajs, insertos, puntas, flechas, etc. “y multiplíquese esto –señala- por los 10.000 soldados que se esperan encontrar cuando se concluya la excavación”. “Afilaban y pulían todas y cada una de las decenas de punta de flechas y espadas, lo que supone una labor ingente aplicada para lograr este yacimiento. Los artesanos decoraron las armas e incluso las firmaron, con signos distintivos. Las decoraciones utilizaron una amalgama de mercurio, bronce para obtener el color dorado y estaño para la ornamentación plateada”, añade.

Otra de las innovaciones de estos expertos trabajadores del metal constatada por los investigadores es la optimización de las aleaciones. “Utilizaban la mejor aleación para filos cortantes”, señala Martinón-Torres. La composición de las espadas era de bronce por su mayor dureza, pero el filo era de estaño, para resultar más cortante y penetrar en la armadura.

Los investigadores del yacimiento han empezado a estudiar ahora el sorprendente grado de conservación de todo el arsenal, preservado en excelentes condiciones después de 2.000 años.

La pregunta de los científicos es si hacían algo para evitar la corrosión. Martinón-Torres anticipa la hipótesis de que “es posible que hubiese una tecnología por la cual esta gente habría podido proteger sus armas para la posteridad”. La firma de un nuevo acuerdo entre la UCL y el gobierno chino para continuar los trabajos de investigación en los próximos cinco años podría conducir a nuevos descubrimientos en este terreno próximamente. (Fuente: SINC/PdC)

lunes, 25 de julio de 2011

La cerámica pintada fue una herramienta de propaganda de la oligarquía ibérica

La oligarquía ibérica hacía uso de imágenes pintadas en cerámica para autoafirmar su categoría aristocrática y como forma de integración en el nuevo orden romano o auto romanización que empezaba a imperar en España.

Los vasos singulares fueron una herramienta de propaganda usada por la oligarquía ibérica del periodo Ibérico final. Esta cuestión es uno de los fines de estudio de la tesis doctoral “Religión e iconografía en el sudeste ibérico. De Cabezo Lucero a Libisosa”, que ha sido defendida por el investigador Héctor Uroz Rodríguez y que ha obtenido la Mención Europea.

La investigación pretende aportar pequeñas microhistorias basadas en los yacimientos arqueológicos de Cabezo Lucero (Guardamar de Segura, Alicante) y Libisosa (Lezuza, Albacete) que vayan rellenando celdillas de una gran colmena constituida por los fundamentos religioso-iconográficos del Sudeste Ibérico a la que nunca se pierde de vista.

Las dos microhistorias, si bien se sitúan en dos momentos históricos extremos y que funcionan como punto de partida y de llegada, no obstante pese al tiempo y a la situación socio-política que les separa tienen como común denominador su carácter de zona de paso, de comercio, de confluencia de ideas, espectadores y receptores privilegiados de los dos momentos históricos que limitan elestudio, marcados por las influencias greco-fenicias e italo-helenísticas, abarcando pues tanto el momento de gestación y desarrollo de la cultura ibérica como el fenómeno de auto-romanización de sus élites.

Las matrices analizadas de Cabezo Lucero (Guardamar del Segura, Alicante) permiten al investigador adentrase en los fundamentos religiosos del Ibérico Antiguo y Pleno, mientras las pinturas vasculares del primer tercio del s. I a. C. de Libisosa hacen lo propio con el aparato iconográfico del Ibérico Final, tanto por lo que respecta al universo vegetal y zoomorfo de la divinidad femenina, y sus apariciones, así como al terreno del héroe y del oligarca, y la forma de plasmar sus valores, por parte de unos nuevos grupos sociales dominantes en búsqueda de su auto-afirmación y cohesión ante las nuevas realidades políticas.

Los temas y fundamentos del aparato religioso-iconográfico desde el Ibérico Antiguo a los siglos IV-III a. C se abordan en la tesis mediante el estudio de un conjunto de matrices de orfebre recuperadas en una sepultura de la necrópolis contestana de Cabezo Lucero (Guardamar del Segura, Alicante). Estos materiales sirven como pretexto para abordar otros grandes conjuntos ibéricos y del universo fenicio-púnico base.

En el otro extremo cronológico se encuentra la ciudad oretana y posterior colonia romana de Libisosa (Lezuza, Albacete), que ocupa la mayor parte del trabajo y sobre el que se estudia tanto a las prácticas religiosas como de nuevo la iconografía, centrada aquí en el Ibérico Final.  Este estudio es especialmente relevante por abordar una selección muy representativa de un tipo de registro especialmente abundante en esta fase en otras partes del yacimiento y marca un punto de partida, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de un período (s. I a. C.) no demasiado conocido en cuanto a la cultura material en el panorama histórico-arqueológico peninsular.

[Img #3557]
Detalle de vaso singular del yacimiento arqueológico de Libisosa (Lezuza, Albacete). (Foto: SINC)

Así, la investigación estudia el depósito votivo que fosiliza un acto ritual realizado en el primer tercio del siglo I a. C, con un análisis tipológico de las formas y decoraciones (geométricas y fitomorfas) del registro material recuperado en el depósito votivo, el cual se acerca al medio millar de piezas. Así todo, lo más relevante de este fenómeno religioso es que nos permitirá reflexionar sobre el propio concepto de depósito votivo, teniendo en cuenta tanto los lugares de culto en el mundo ibérico como la propia experiencia itálica.

Por otro lado, la irrupción en el panorama de la cultura ibérica final del relativamente nutrido conjunto de vasos singulares de Lezuza, ha posibilitado realizar el análisis de la temática de estas decoraciones en el contexto iconográfico vascular ibérico. (Fuente: UA/SINC)

lunes, 3 de enero de 2011

Restos de etnia extinta y sarcófago maya, entre grandes hallazgos en México

México, 27 dic - Un sarcófago maya de unos mil años de antigüedad, vestigios de una etnia extinta, la tumba más antigua de Mesoamérica, fósiles de dinosaurio y restos humanos que superan los 1.300 años, son algunos de los hallazgos más destacados de México durante 2010, un año prolijo para la arqueología mexicana.

"Desde los años ochenta no habíamos tenido un periodo tan fructífero ni tampoco habíamos llevado a cabo tantas investigaciones a lo largo y ancho del país", dijo hoy a Efe Julio Castrejón, director de comunicación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Ciudad de México y los estados Chiapas, Chihuahua, Tlaxcala, Coahuila, Zacatecas y Estado de México son los lugares donde especialistas del INAH registraron diez de los hallazgos definidos como "angulares", debido a que han permitido conocer más sobre las culturas maya y mexica, así como sobre la fauna que existió hace miles de años en el territorio.

En los primeros días de 2010, especialistas del INAH encontraron en Chiapas una cripta con restos óseos de un hombre que se presume tienen una antigüedad de más de 1.300 años de antigüedad y que podría ser uno de los cautivos de guerra representados en uno de los murales de la zona arqueológica de Bonampak denominado "La Batalla".

También en Chiapas, en la zona arqueológica Toniná, expertos encontraron en un sepulcro milenario un cráneo fracturado y un conjunto de huesos largos dispuestos en forma de cruz que datan de 840 a 900 d.C. y que, según Castrejón, "permitirá saber quiénes fueron los causantes del declive maya".

En febrero dentro de un conjunto de cuevas en la Barranca de la Sinforosa, en el norteños estado de Chihuahua, fueron descubiertos una decena de sitios habitacionales y funerarios que, según los arqueólogos del INAH, pertenecieron a la etnia extinta Tubares.

Este grupo indígena se aisló a principios de la época de la Colonia (siglos XVI-XIX) en la Sierra Tarahumara para evitar su evangelización, ocuparon el conjunto habitacional desde 1000 d.C hasta el siglo XVIII y después se extinguieron.

Según historiadores, su desaparición se debió a que permanecieron apartados de toda civilización.

Otro descubrimiento destacado fue la tumba elite más antigua de Mesoamérica en la zona arqueológica de Chiapa de Corzo (Chiapas), dijo Castrejón.

La tumba tiene una antigüedad aproximada de 2.700 años y contiene restos óseos de cuatro individuos, dos de ellos vestidos con jade y utensilios de cerámica, objetos que permitirán a los investigadores ajustar la cronología de desarrollo de las antiguas culturas olmeca y maya.

En abril ocurrió el quinto hallazgo más importante del año en Monclova (Coahuila, norte) y se trató de fósiles de un dinosaurio en incrustados en una roca.

Estos restos aún son investigados para determinar la especie, la antigüedad y la cantidad de ejemplares de fauna que hay en la zona.

Otros de los hallazgos fueron un horno prehispánico en el Cerro del Teúl, Zacatecas (centro) que sirvió para la fundición hace más de 800 años; un lote de unas 50 piezas bajo el Palacio de Bellas Artes en Ciudad de México, y un conjunto de ofrendas en el cráter del volcán Nevado de Toluca, Estado de México.

También fueron hallados un conjunto de tumbas de la cultura tlaxcalteca en Tlaxcala (centro) y un templo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, dios del viento.

Para 2011, el INAH continuará con los trabajos de investigación de arqueología subacuática, expediciones en las zonas arqueológicas de el país.

"La arqueología no tiene palabra, nunca sabes lo que vas a encontrar pero sin duda el INAH continuará con sus actividades de investigación", expresó Castrejón.