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jueves, 21 de julio de 2011

El componente social de la virilidad y su conexión con la agresividad son más importantes de lo que se cree

La virilidad es un estatus difícil de alcanzar y fácil de perder. Y cuando se ve amenazada, los hombres sienten, aunque muchos finalmente no lo pongan en práctica, que ejercer la violencia es una buena manera de conservar su estatus de hombre viril. Éstas son las conclusiones de un nuevo estudio realizado por los psicólogos Jennifer K. Bosson y Joseph A. Vandello de la Universidad de Florida del Sur.

El género tiene mucho de social, argumenta Bosson. "Los hombres lo saben. Les preocupa mucho cómo les consideran otras personas". Y cuanto más preocupados están, más sufrirán psicológicamente cuando sientan que su virilidad ha sido transgredida.

Esa transgresión de la virilidad puede ser experimentada ante situaciones muy diversas, desde sucesos importantes como perder un empleo, hasta banales como dejarse hacer unas trenzas en su cabello durante un experimento de laboratorio.

La agresividad, según las conclusiones de Bosson y Vandello, es vista como una táctica para restaurar la virilidad.

Cuando los hombres usan esta táctica, o la consideran, tienden a sentir que fueron obligados a hacerlo por fuerzas exteriores. Bosson y sus colegas dieron a hombres y mujeres un parte policial falso, en el que se relataba que o un hombre o bien una mujer le pegaba a alguien de su propio sexo después de que la persona le ofendiera insultando su virilidad (o feminidad). A las personas que leyeron este parte, se les hizo luego esta pregunta: ¿Por qué la persona se puso violenta? Cuando el agresor era una mujer, los lectores de ambos sexos atribuyeron el acto a rasgos de carácter, como la inmadurez, por ejemplo. Las mujeres también dijeron esto de los agresores masculinos. Pero cuando el agresor era un hombre, los hombres mayormente creyeron que el hombre había sido provocado, y que la humillación recibida le empujó a defender su virilidad.

Curiosamente, mucha gente tiende a sentir que la virilidad está definida por los logros, no por la biología. La feminidad, por otro lado, es vista principalmente como un estado biológico. De esta manera, la virilidad se puede "perder" a través de transgresiones sociales, mientras que la feminidad se "pierde" sólo por cambios físicos, como por ejemplo la menopausia.

martes, 28 de diciembre de 2010

El Deterioro Oseo de las Mujeres al Envejecer es Distinto del de los Hombres

22 de Diciembre de 2010. Foto: Riley BrandtAl envejecer, los huesos de todas las personas pierden robustez, pero los cambios estructurales que intervienen en ese proceso degenerativo parecen ser diferentes entre hombres y mujeres, según los resultados de un nuevo estudio.
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La osteoporosis es una enfermedad de los huesos que conlleva el deterioro del tejido óseo, con el resultado de una mayor fragilidad y más riesgo de sufrir fracturas. A menudo también causa deformidades y la reducción o pérdida de la movilidad.

Se calcula que sólo en Canadá la osteoporosis afecta a dos millones de personas.
La salud y la fortaleza ósea típicamente son determinadas por una medida llamada densidad mineral ósea. Pero estudiar la estructura interna de los huesos es igual de importante.

Desde una perspectiva propia de la ingeniera, la microarquitectura de los huesos (cómo están estructurados y formados) es una buena indicación de su robustez. Es como tener dos casas que contienen el mismo número de ladrillos, pero que pueden tener distinta robustez dependiendo de cómo estén colocados esos ladrillos.

El equipo de investigación ha constatado que los cambios estructurales asociados al deterioro óseo femenino son distintos a los del masculino. Esto podría explicar por qué las fracturas óseas por osteoporosis son más comunes en mujeres que en hombres.

Investigar la microarquitectura ósea brinda pistas valiosas para predecir el inicio de la osteoporosis, y también para ayudar a desarrollar mejores tratamientos. En ese sentido, el nuevo estudio ha aportado la base para importantes avances futuros en el conocimiento de cómo los huesos se debilitan con el envejecimiento.



El equipo del Dr. Steven Boyd, de la Universidad de Calgary, en Canadá, empleó equipamiento de obtención de imágenes tridimensionales en alta resolución para medir el tejido óseo en la muñeca y en la parte baja de las piernas en voluntarios sanos de edad comprendida entre los 16 y los 35 años, en un estudio extenso sobre la incidencia de la osteoporosis en la población. Los investigadores usaron estas imágenes para examinar los cambios en la estructura ósea que se producen en hombres y mujeres cuando envejecen. Utilizando un método informático de modelado, de uso común en la ingeniería mecánica, los investigadores lograron pronosticar los cambios futuros más probables en la robustez de los huesos.

Información adicional en:

Humor femenino es más inteligente


Las mujeres pueden integrar mejor el conocimiento y la emoción por lo que su sistema de recompensa produce una respuesta a lo agradable muy alta.

Los hombres cuentan más chistes y hasta se ríen más, pero las mujeres disfrutan más del humor ya que el cerebro femenino registra mayor actividad en el sistema de recompensa, reveló un estudio de la Universidad de Navarra.

De acuerdo con investigaciones que recopilan estudios en neurociencias, las mujeres generan mayor actividad en el interruptor central del sistema de recompensa. La forma de procesar la información utilizada por el cerebro femenino consigue una mayor integración entre el conocimiento y la emoción lo que produce una respuesta a lo agradable muy alta.

En cambio, el cerebro masculino, al no integrar tanto el componente emotivo espera recompensa de lo absurdo del chiste, sea divertido o no, asegura la investigación a cargo de Natalia López Moratalla, catedrática de bioquímica de la Universidad de Navarra.

López Moratalla se basa en la serie de investigaciones del profesor Richard Wiseman, de la Universidad de Hertfordshire y su proyecto The Science of Happiness.

Aunque encontrar algo más o menos divertido es algo muy personal y depende de la intensidad de la emoción provocada. La forma en que hombres y mujeres procesan los chistes difiere pues las mujeres activan más dos regiones del cerebro, las áreas del lenguaje y la implicada en la memoria a corto plazo.

De esta forma las mujeres tienen mayor facilidad para captar, manipular y comparar los elementos del chiste con datos almacenados en la memoria. Esta podría explicar porqué a las mujeres les suele gustar más el llamado "humor inteligente".

El proceso del humor

A pesar de todo, tanto hombres y mujeres disfrutan del humor y en general opera el mismo proceso para descifrar un chiste que se basa en la detección del absurdo y la conexión con la emotividad.

"Primero usamos áreas de la corteza cerebral para procesar palabras y darnos cuenta de que lo escuchado o leído no tiene sentido. En esta primera etapa, prácticamente no existen diferencias entre hombres y mujeres. La profesora López Moratalla compara el proceso cerebral del humor entre hombres y mujeres con un mapa de Metro: "Aunque los puntos de partida y llegada coincidan, las mujeres emplean más estaciones e implican mayor recorrido", publicó en su página de internet el diario El Mundo.

Para entender lo divertido, utilizamos la segunda capa del cerebro que procesa los sentimientos. Allí la detección de un error o absurdo tiene recompensa en forma de emoción placentera, gracias a la dopamina.

Es en este segundo paso cuando las mujeres integran más que los hombres lo emocional.

"Mientras que en los hombres la parte de las emociones es mucho más simple, y el absurdo les basta para divertirse, las mujeres prestan más atención al lenguaje del humor, y requieren que lo absurdo sea gracioso y por ello provoque la emoción de lo divertido", publicó el diario español.

Finalmente la risa concluye el proceso provocando una serie de reacciones benéficas para el ser humano. El ejercicio mental favorece el desarrollo de la memoria a corto plazo, de ahí que el sentido del humor aumente si tenemos una inteligencia fluida y creativa.

"Se ha demostrado que reír es saludable, ya que produce la aceleración del ritmo cardíaco y un aumento del aporte de oxígeno al cerebro. Además ayuda a disminuir el estrés, por lo qeu las personas con humor tienen un sistema inmunitario más sano, sufren 40% menos de infartos y viven 4 años y medio más de la media", aseguró la investigación.

Por eso los científicos recomiendan reírse, al menos, 15 minutos al día. Cuando los sentimientos negativos perduran mucho tiempo producen agotamiento y perjudican al organismo.

El video presentado ya está disponible en YouTube y se enmarca en el proyecto de la Universidad de Navarra "Los secretos de tu cerebro" que, en una veintena de vídeos sencillos, pretende analizar, resumir y comunicar qué dicen las neurociencias de vanguardia sobre el cerebro.

Video


lunes, 6 de diciembre de 2010

NO ESTA CLARO QUE HAYA DIFERENCIAS CEREBRALES SIGNIFICATIVAS ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER

Psicología
Martes, 30 de Noviembre de 2010 10:25

A la gente le encanta especular sobre las diferencias entre los sexos, y la neurociencia ha incorporado una nueva tecnología para este pasatiempo. Los estudios basados en escaneos cerebrales se publican con gran profusión, al igual que las hipótesis sobre algunas diferencias entre los sexos en cuanto a la estructura del cerebro o a los patrones de actividad neuronal. Sin embargo, deberíamos mostrar escepticismo ante los informes que versan sobre el alcance de esas diferencias, advierte la psicóloga Cordelia Fine de la Universidad Macquarie en Australia, quien ha examinado detalladamente el tema.

Los resultados de esos estudios que parecen demostrar supuestas diferencias estructurales cerebrales entre hombres y mujeres no son necesariamente capaces de seguir pareciendo creíbles cuando se les pone a prueba frente a muestras más amplias de población, o bajo técnicas de análisis mejoradas. Además, es demasiado precipitado asumir que dichos resultados estructurales, incluso si fueran fiables, implican tal o cual diferencia entre la mente masculina y la femenina en cuanto a capacidades intelectuales.

Las librerías están llenas de libros de divulgación que versan sobre las diferencias entre el cerebro masculino y el femenino. El interés de Fine por el tema surgió inicialmente desde su preocupación como madre por la educación de los hijos. Estaba leyendo un libro acerca de cómo las diferencias cerebrales entre niños y niñas justifican que se les deba enseñar de maneras distintas. Como académica, sintió curiosidad por la línea de investigación en la que se basaban estas afirmaciones, y buscó los estudios originales.

"Había grandes diferencias entre lo que mostraban los estudios de neuroimaginología y las conclusiones y afirmaciones elaboradas a partir de ellos", denuncia Fine. En el artículo que ha publicado y en su nuevo libro, "Delusions of Gender", Fine disecciona las formas en que una investigación puede descarriarse en el camino que va desde el escáner neurológico hasta el titular en una revista.

Algunos de los problemas comienzan con la propia investigación. Los estudios que Fine encontró, a menudo se llevaron a cabo sobre una pequeña cantidad de hombres y mujeres, donde las diferencias observadas podrían deberse al azar.

En su búsqueda de diferencias intelectuales atribuibles a la diferencia de sexo, algunos investigadores pueden hallar por casualidad diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos. Esto puede suceder aún cuando no exista ninguna diferencia real entre hombres y mujeres atribuible únicamente a su distinto sexo.

Este riesgo de los resultados engañosos, que pueden sugerir cosas que en realidad no existen, suele estar bien asumido por los neurocientíficos que realizan la investigación, porque saben que un estudio con veinte y tantos participantes en el que se descubre una pequeña diferencia cerebral entre hombres y mujeres no puede ser la palabra final sobre esta cuestión. Sin embargo, a menudo, estas diferencias sutiles y cuestionables son magnificadas por los escritores populares, advierte Fine.

Otro problema es la interpretación de las diferencias entre el cerebro masculino y el femenino. Los neurocientíficos apenas están empezando a entender cómo la actividad neuronal origina fenómenos psicológicos complejos. La tentación en la que suelen caer muchos escritores populares es la de utilizar estereotipos de género para rellenar las lagunas en el conocimiento científico sobre el intelecto humano.

El hecho de que los estudios de neuroimaginología utilicen máquinas complejas y caras, que a ojos de la gente profana parecen tomar fotografías plenamente definibles como tales del interior del cerebro, también puede hacer que sus resultados parezcan más reales, fiables, incuestionables e impresionantes, que los estudios centrados sólo en la observación de la conducta humana.

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miércoles, 10 de noviembre de 2010

NO ES CIERTO QUE LOS HOMBRES AVENTAJEN A LAS MUJERES EN MATEMATICAS

Psicología
Martes, 09 de Noviembre de 2010 09:49

Una reciente investigación brinda nuevas evidencias de que niños y niñas (así como hombres y mujeres) poseen básicamente las mismas habilidades para las matemáticas.

Foto: UC Berkeley

Marcia Linn (Universidad de California en Berkeley) y sus colegas analizaron los resultados de investigaciones llevadas a cabo entre 1990 y 2007, en las cuales se examinó principalmente a estudiantes de Primaria y Secundaria.

Una fase del nuevo estudio se dedicó al análisis sistemático de 242 artículos académicos que exponían los resultados de pruebas para evaluar las habilidades matemáticas de casi 1,3 millones de personas. Una segunda fase del estudio se dedicó al análisis de los resultados de varios estudios científicos de gran envergadura y duración, como la Evaluación Nacional estadounidense de Progreso Educativo.

En ambos casos, la diferencia entre los dos sexos era tan escasa que resultaba irrelevante, de acuerdo con Linn y sus colaboradoras Sara Lindberg (Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin) y Janet Hyde (Universidad de Wisconsin en Madison).

La idea de que ambos géneros tienen las mismas habilidades para las matemáticas es ahora ampliamente aceptada entre los expertos en educación, pero, tal como indica Linn, sigue sorprendiendo a muchos maestros y padres, quienes pueden inducir a las muchachas a evitar cursos o carreras de ciencias e ingeniería.

Los científicos ahora saben también que los estereotipos sobre las habilidades matemáticas de las mujeres ejercen un efecto negativo sobre la eficiencia de éstas a la hora de enfrentarse a exámenes sobre su capacidad, y también en otras situaciones, como por ejemplo al plantearse qué camino profesional seguir y qué carrera universitaria escoger. Existe mucha evidencia de lo que se describe como la "amenaza del estereotipo".

Las autoras del estudio esperan que los nuevos resultados ayuden a seguir reduciendo la escolarización en colegios para estudiantes de un solo sexo, centros que a veces justifican la separación de sexos por esa idea de que las habilidades matemáticas de los niños son distintas de las que poseen las niñas.

Los resultados de la nueva investigación refuerzan asimismo las conclusiones de un reciente estudio sobre los factores que influyen en la habilidad con las matemáticas de niños y niñas de 10 años de edad. En dicho estudio, se clasificó al género como el factor menos significativo de un total de nueve, entre los cuales figuraban la educación proporcionada por los padres, el nivel de ingresos económicos de la familia, y la eficiencia docente de la escuela.

Scitech News