Presentación

Estimadas y estimados amigos relanzamiento de blog MINADATOS. A partir de ahora continuarán recibiendo las noticias desde este nuevo blog, personal.

Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta internet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta internet. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de agosto de 2011

Redes sociales: del entusiasmo a la fatiga

Portada de Facebook en un celular
Con más de 700 millones de usuarios activos, probablemente Facebook pueda darse el lujo de que algunos se aburran.
Cuando compré mi primer teléfono inteligente -el mismo que todavía tengo- no pasaban cinco minutos sin que revisara mi correo electrónico, visitara sitios web e instalara y probara aplicaciones nuevas. Después se me pasó.
Cuando me sumé a las redes sociales (Facebook, clic Twitter, Google+) terminó sucediendo lo mismo. Al principio fue todo euforia y uso alocado; pero de a poco se fue agotando el entusiasmo y se volvieron una parte más -ciertamente integral- de mi vida cotidiana; a veces aportando cosas interesantes, a veces no tanto.
Según la consultora Gartner, no soy al único al que le pasa esto. De acuerdo con una encuesta que realizaron con 6.295 personas de 13 a 74 años, en 11 países, hay ciertos segmentos que están mostrando algo que Gartner denomina "fatiga de redes sociales".
"La tendencia muestra cierta fatiga de redes sociales entre quienes fueron los primeros en adoptar estas tecnologías", dijo Brian Blau, director de investigación de la empresa.
Y agregó: "El hecho de que el 31% de los consumidores más jóvenes, móviles y con conciencia de marca (entre los encuestados) señalaran que se estaban aburriendo de la red social que usan es una situación que los proveedores de redes sociales deben monitorear, ya que deberán innovar y diversificarse para mantener a los consumidores interesados".
En cualquier caso Charlotte Patrick, otra analista de la empresa, aclaró que la tendencia general es a la consolidación.
"En términos generales, nuestra encuesta ha destacado que los consultados conservan su entusiasmo por las redes sociales", dijo

Qué dicen los lectores de BBC Mundo

De hecho, el experto en marketing digital Andrés Snitcofsky le dijo a BBC Mundo que no cree que se pueda generalizar.
"La gente tiene la necesidad de socializar en línea, esto pasa desde que existen los foros, IRC (chat), listas de correo y los servicios de mensajería instantánea; es posible que una red particular pase de moda, o deje de ser atractiva para los usuarios, pero no lo diría de la categoría 'redes sociales'", aseguró.

domingo, 17 de julio de 2011

Internet está cambiando nuestra memoria

Ilustración de un cerebro humano
La "memoria transitiva" explicaría por qué decidimos -en ocasiones- cederle la tarea de recordar a las máquinas.
Las computadoras e internet están cambiando la naturaleza de la memoria humana, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Science.
En los experimentos que realizaron, cuando le hacían preguntas difíciles a los participantes estos empezaban a pensar en ordenadores.
Cuando los participantes sabían que podrían ir más tarde a buscar un dato en una computadora, su memoria de las respuestas concretas era pobre pero tenían un mejor recuerdo de dónde encontrarlas.
Los investigadores consideran que internet funciona como una "memoria transitiva", de la que dependemos y que recuerda por nosotros.
La autora principal del trabajo, Betsy Sparrow, de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, dijo que la memoria transitiva representa "una idea de que hay fuentes externas de memoria; verdaderos espacios de almacenamiento que existe en otros".
"Hay personas expertas en ciertas cosas y dejamos que lo sean, los hacemos responsables de cierto tipo de información", le explicó a la BBC.
Su coautor, Daniel Wegner, quien ahora está en la Universidad de Harvard, había hablado de la noción de memoria transitiva en un texto llamado "Interdependencia Cognitiva en Relaciones Cercanas", en el que consideraba que en relaciones largas cada miembro de la pareja confía en el otro para que funcione como su banco de recuerdos.
"Realmente creo que internet se ha vuelto una variante de esta memoria transitiva, y es algo que quise verificar", dijo Sparrow.

"Dónde", no "qué"

La primera parte de la investigación consistió en evaluar si los sujetos eran impulsados a pensar en computadoras y en internet al hacerles preguntas difíciles.
Para eso, el equipo utilizó lo que se conoce como test de Stroop modificado.
"No creo que Google nos esté haciendo estúpidos; sólo estamos cambiando el modo en que recordamos las cosas... Si en estos días uno puede encontrar datos en línea aun cuando está caminando por la calle, entonces la habilidad que hay que tener, lo que hay que recordar, es dónde ir a buscar la información. Es igual que con la gente: lo que hay que recordar es a quién ir a preguntarle sobre (un tema específico)"
Betsy Sparrow, autora del estudio
El test de Stroop estándar mide cuánto tarda un participante en leer una palabra de un color si la palabra es el nombre de otro color; por ejemplo, la palabra "verde" impresa en azul.
Los tiempos de reacción se incrementan cuando en vez de pedirles que lean palabras de colores se les pide que lean palabras sobre temas sobre los que podrían ya estar pensando.
De este modo el equipo demostró que tras hacerle preguntas difíciles de verdadero o falso a los participantes los tiempos de reacción para vocablos relacionados con internet eran más largos.
Esto sugeriría que cuando los participantes no sabían la respuesta, ya estaban considerando la opción de buscarla en un ordenador.
En un experimento más revelador le dieron a los participantes una serie de datos. A la mitad le dijeron que los archiven en unas carpetas de computadora, mientras a la otra mitad se les dijo que los datos se borrarían.
Al pedirles que trataran de recordarlos, aquellos a los que les habían dicho que la información ya no estaría disponible respondieron notablemente mejor que los quienes la habían guardado.
Pero quienes esperaban que la información todavía estuviera disponible recordaban muy bien en qué carpetas habían puesto los datos.
"Esto sugiere que cuando sabemos que podemos encontrar algo en línea solemos mantenerlo ahí en términos de memoria, almacenado de forma externa", dijo Sparrow.
Según ella la tendencia de los participantes a recordar la ubicación de la información antes que la información misma no es un signo de que la gente está perdiendo la capacidad de recordar, sino que está organizando grandes cantidades de información de una forma más accesible.
"No creo que Google nos esté haciendo estúpidos; sólo estamos cambiando el modo en que recordamos las cosas... Si en estos días uno puede encontrar datos en línea aun cuando está caminando por la calle, entonces la habilidad que hay que tener, lo que hay que recordar, es dónde ir a buscar la información. Es igual que con la gente: lo que hay que recordar es a quién ir a preguntarle sobre (un tema específico)".

domingo, 12 de junio de 2011

¿Cómo limpiar su reputación online?

En un mundo en el que cualquiera puede ser buscado en internet, dejar atrás sus peores errores puede ser difícil.
Google

Una nueva generación de gerentes de reputación online prometen limpiar sus referencias en la web.

Desde clientes descontentos hasta ex parejas vengativas, pasando por las borracheras de la época universitaria: los secretos mejor guardados están a un click de distancia.

Internet registra un historial permanente de todo lo dicho -lo bueno y lo malo- sobre compañías y personas.

Pero ahora una nueva generación de gerentes de reputación online prometen limpiar sus referencias en la web.

clic Lea también: "¿Quién cuida tu reputación digital?"

Son los consultores de relaciones públicas del siglo XXI. Su trabajo es dar forma a la imagen de una persona o compañía en internet promoviendo lo positivo y enterrando lo negativo.

Monitorean lo que se escribe sobre su clientes y "esconden" comentarios no deseados o fotografías mediante la creación o el abastecimiento de contenido positivo.
Evidencia escondida

    Hoy en día, cada transacción de la vida -contrataciones, citas, obtener un seguro, el ingreso a la universidad- se ve directamente afectado por un motor de búsqueda

Michael Fertik, director ejecutivo de Reputation Defender

Los clientes suelen ser firmas que buscan asegurarse que potenciales clientes obtengan una buena primera impresión cuando realizan una búsqueda en internet.

Pero también hay celebridades y otras personas que quieren limpiar su historial cuando salen a la búsqueda de un nuevo trabajo.

Una de esas empresas especializadas en la limpieza de su perfil en línea es Reputation Defender.

"Hoy en día, cada transacción de la vida -contrataciones, citas, obtener un seguro, el ingreso a la universidad- se ve directamente afectado por un motor de búsqueda", dice Michael Fertik, director ejecutivo de Reputation Defender.

"Tienes que asegurarte de que las personas que ven tu 'CV online' -la primera página que muestra Google al hacer la búsqueda de un nombre- vean información relevante, positiva y veraz", agrega.

El consultor de medios Suw Charman-Anderson está de acuerdo con que lo que la gente ve y comenta sobre alguien en internet puede tener un gran impacto.

"No importa si se trata de una empresa o de un particular, nadie puede darse el lujo de ignorar su reputación online", explica.
Críticas

    Muchas veces los clientes vienen a nosotros cuando un competidor ha publicado un informe negativo en internet sobre ellos para tratar de dañar su negocio

Mike Hughes, Reputation Management Partners

Pero no todos están de acuerdo con la manipulación de la información disponible en el ciberespacio.

Los críticos aseguran que la práctica es poco ética y deshonesta.

"A veces una empresa tiene malas críticas y se las merece", dice Charman-Anderson.

"Si ese es el caso, sería mejor que las compañías gastaran su tiempo y dinero en hacer frente a las quejas", agrega.

Mike Hughes, de la compañía Reputation Management Partners, insiste en que en la firma se realizan controles previos a los clientes.

"Si se trata de una empresa con poca ética, entonces no quiero trabajar con ellos", asegura Hughes.

"Muchas veces los clientes vienen a nosotros cuando un competidor ha publicado un informe negativo en internet sobre ellos para tratar de dañar su negocio", explica.
De US$10 a US$250.000
Búsquedas

Un reciente estudio de Microsoft mostró que el 78% de los reclutadores de empleo revisan los antecedentes de las personas en internet.

Las tarifas de esta compañía van desde los US$100 por mes para un cliente privado o una pequeña compañía hasta US$250.000 para una gran corporación.

En otras firmas, las tarifas oscilan, dependiendo de la complejidad del caso, entre US$10 y US$30.000.

Normalmente se necesitan seis meses para limpiar el historial online de un cliente.

El trabajo de las compañías es hacer que los resultados negativos no aparezcan en la primera página de un buscador pues estudios muestran que el 90% de los usuarios no llegan a páginas siguientes.

Pero no hay garantías: los expertos aconsejan que las personas y las compañías tomen una actitud proactiva.

Y en lugar de sentarse y esperar a que otros den forma a su reputación online, recomiendan tomar la iniciativa y mostrar su mejor cara en la web.

sábado, 11 de junio de 2011

Una internet de objetos

Última actualización: Sábado, 11 de junio de 2011
Botellero de WineM
Un botellero inteligente: cada vino tiene un chip RFID y está conectado a internet.
Imagínese haciendo una búsqueda en Google de su hogar para encontrar el juguete perdido de su hijo.
O activando remotamente la secadora para que de otra vuelta a la ropa lavada, luego de que la misma máquina le mandara un texto avisando que está todavía mojada.
O recibiendo un mensaje de Twitter de una de sus plantas que le recuerda que tiene que regarla.
Puede que haya sido pura ciencia ficción hace una década, pero con internet avanzando en todas las áreas de nuestras vidas, el ciberespacio está empezando a empapar el mundo real.
En meses recientes, desde grandes compañías como Google hasta pequeñas nuevas empresas han estado pregonando la idea de conectar personas y cosas -luces, neveras, coches, edificios- para crear una internet de objetos.
Muchos creen que esta tendencia nos alcanzará a todos en el futuro cercano.
"Algunas de las cosas que son posibles son realmente increíbles", dice Constantine Valhouli, del Hammersmith Group, una firma de consultoría estratégica.
"Ya pasamos de una internet de escritorio a teléfonos e internet móviles; el próximo paso son edificios y objetos, lo que nos permitirá comunicarnos con ellos en forma directa o que se comuniquen entre sí sin intervención humana".
Imagine una línea de montaje donde las máquinas se alertan entre sí cuando aparecen atascos u otros problemas, o autos que se avisan unos a otros sobre las condiciones de la carretera o si hay un accidente más adelante.

Ropa sucia, copas y hoteles

Parte de esto ya está ocurriendo. Los objetos se están "subiendo" a la red cada vez en más lugares.
Hotel Peninsula en Tokio
En las habitaciones del Hotel Peninsula de Tokio la TV se silencia cuando suena el teléfono.
Varias universidades de Estados Unidos utilizan eSuds, un servicio de lavandería en línea, con el que los estudiantes administran a través de internet el lavado de sus prendas, lo que les permite saber cuándo es su turno y evitar largas esperas con una cesta de ropa sucia en la mano.
También está el WineM, un botellero equipado con LEDs, en el que cada botella lleva un chip RFID. El botellero está conectado a internet para poder informarle al dueño cada vez que se saca una botella. El dispositivo también puede ordenar los vinos de cualquier forma y si el dueño quiere una botella específica para una fiesta, la iluminará con los LEDs.
A mayor escala, hay edificios inteligentes conectados a internet se comunican con la gente para informarle de cambios en el ambiente -detectados a través de sensores- y pedirles que modifiquen la calefacción o refrigeración para ahorrar energía.
Entre ellos se cuenta el Hotel 1000, uno de un puñado que ofrece a sus clientes vacaciones o viajes de trabajo de alta tecnología.
"Tenemos diferentes elementos que se comunican entre sí a través de internet, utilizando una red totalmente interconectada, que corre sobre una plataforma de Cisco", explica la portavoz del hotel, Tawny Paperd.
El sistema, por ejemplo, además de regular la temperatura de sus salones y habitaciones, le informa a los empleados del hotel cuáles son las preferencias de cada huésped.
"Tenemos hoy a una persona que está celebrando su centésima visita al hotel", dice Paperd.
"Nos fijamos qué consume habitualmente y pusimos más de esas cosas en el minibar".

Aparatos discretos

Nabaztag
El conejito de plástico Nabaztag, con wi-fi, fue uno de los primeros objetos conectados a internet.
Por su parte, la cadena de hoteles Peninsula cuenta con un equipo de 27 diseñadores, liderado por Ingvar Herland, que trabaja en un centro en Hong Kong con el objetivo de mantener a los hoteles constantemente actualizado en términos tecnológicos.
En el Hotel Peninsula de Tokio, por ejemplo, todos los sistemas que suelen estar separados -y suelen ser analógicos- en un hotel tradicional, como televisión, dispositivos de entretenimiento, etc. están interconectados y son digitales.
Imagine estar en un viaje de trabajo, tras un largo día, descansando en su habitación mientras ve una película o escucha música.
De repente suena una llamada telefónica y apenas la atiende el sistema de entretenimiento se pone en silencio automáticamente para que pueda mantener una conversación de trabajo.

Volverse social

Deseosos de explorar las posibilidades que ofrece la internet de los objetos, varias nuevas empresas buscan incorporarse a la tendencia, con resultados variados.
La compañía francesa Violet es una de las pioneras en el desarrollo de hogares inteligentes, a los que equipa con artefactos como Nabaztag, un dispositivo electrónico con wi-fi que se parece a un conejo.
Entre otras cosas, el muñeco lee emails en voz alta, descarga información sobre el tiempo y puede revisar alertas de noticias configuradas por sus usuarios.
Otra nueva firma, la española Symplio Lifestyle Technologies, dio un paso más y apuntó a uno de los aspectos más populares del mundo tecnológico actual: la web social.
"Muchos equipos deportivos y celebridades ofrecen productos promocionales como camisetas, tazas, etc, y también tienen una fuerte presencia en las redes sociales", explica Iñaki Vázquez, máximo responsable de la empresa.
"Así que estamos desarrollando objetos físicos que tienen una forma que los vincula con un equipo o una persona famosa y que están conectados a su página en la web o en una red social".
"El objeto cambia de forma, se ilumina o emite un sonido cuando algo ocurre en la red social", dice.
Por ejemplo, explica, la compañía ha desarrollado un dispositivo conectado a la página de Facebook del Real Madrid.
Los propietarios del aparato no necesitan conectarse para saber qué pasa con su equipo, con sólo mirar el artefacto sabrán que está pasando en la página de Facebook del Madrid.

El desafío de las cloacas

Pachube es una de las compañías más conocidas de las que se dedican a producir software para la internet de los objetos.
Trabaja en forma directa con creadores de hardware para conectar objetos físicos con internet de las formas más inusuales e innovadoras.
Leif Percifield
Leif Percifield quiere que la gente sea alertada cuando las cloacas están por rebalsar, así pueden bajar su consumo de agua.
Leif Percifield, de dontflush.me, uno de sus clientes, lleva adelante un proyecto que busca reducir la cantidad de agua contaminada que llega a las cañerías de la ciudad de Nueva York, EE.UU.
Perficield señala que la ciudad "tiene uno de los sistemas de cloacas más mezclado, en el que el agua de deshecho y la de lluvia comparten una misma cañería".
"Esto hace que cuando llueve, como el sistema no está diseñado para manejar un exceso en el flujo, se sature e invada vías de agua cercanas".
"El objetivo del proyecto es informar a los ciudadanos cuando las cloacas están llegando a su máxima capacidad, o ya la han superado, para que reduzcan su producción de agua de deshecho".
La compañía de Percifield planea instalar sensores en lugares del sistema de cloacas donde puede detectarse un exceso de flujo. A través de tecnología de teléfonos celulares enviarán información sobre el nivel del agua a Pachube cada minuto, para medir con precisión como varía durante una tormenta.
Un segundo dispositivo informará al público el estado del sistema.
"Cuando la gente ve que la cloaca se está saturando, pueden elegir ahorrar agua de diferentes formas: esperar para lavar ropa o activar el lavavajillas, o disminuir el número de veces que tiran la cadena del baño", explica Percifield.
El inventor espera que el primer sensor sea instalado pronto y, si consigue financiación, colocará más sensores y construirá más dispositivos para los usuarios.
Sea cual sea la dirección que elijan las empresas para explorar las opciones de la internet de los objetos, las oportunidades son infinitas, dice Constantine Valhouli, del Hammersmith Group.
Desde teléfonos inteligentes hasta conejos electrónicos, pasando por edificios y coches, todo puede terminar llevando a la posibilidad de navegar el mundo como se navega internet.
"En síntesis: estamos borrando la división entre bits y átomos", dice Valhouli.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Redes Entre Cuerpos, Nuevo Concepto de Red Inalámbrica Móvil de Internet

6 de Diciembre de 2010. Foto: Queen’s U.B.Las propias personas podrían formar la estructura básica de nuevas y potentes redes móviles de internet. Para ello bastaría que llevasen consigo unos pequeños sensores.
Bookmark and Share

Según un equipo de investigadores de la Queen's University de Belfast, los novedosos sensores podrían crear nuevas infraestructuras para el acceso desde teléfonos móviles a internet, con un ancho de banda ultraelevado, y reducir la densidad geográfica de las estaciones de telefonía móvil.

Un equipo de ingenieros del Instituto de Electrónica, Comunicaciones y Tecnología de la Información (ECIT por sus siglas en inglés) de la mencionada universidad está trabajando en un nuevo proyecto al respecto.

Los beneficios sociales que podría traer dicho proyecto incluyen grandes mejoras para la atención médica a distancia, y, en el plano lúdico, mejoras también importantes en los juegos online mediante teléfono móvil, así como un nuevo y preciso modo de monitorizar atletas y lograr un mejor entrenamiento táctico en tiempo real en los deportes de equipo.

Los investigadores del ECIT están averiguando cómo pequeños sensores portados por las personas, en enseres tales como los teléfonos inteligentes (smartphone) de próxima generación, se podrían comunicar unos con otros para potencialmente crear grandes redes entre cuerpos (BBNs por sus siglas en inglés).

Los nuevos sensores interactuarían para transmitir datos, proporcionando conectividad de red móvil.

Tal como subraya Simon Cotton, del grupo de investigación de comunicaciones inalámbricas del ECIT, en los últimos años se ha desarrollado un número significativo de investigaciones sobre antenas y sistemas diseñados para compartir información a lo largo y ancho de la superficie del cuerpo humano. Hasta ahora, sin embargo, se han realizado pocos trabajos para afrontar el próximo desafío importante, el cual es una de las últimas fronteras en la comunicación inalámbrica: ¿Cómo transferir eficientemente esa información hacia un lugar ubicado fuera del cuerpo?

En el ámbito de la salud, la disponibilidad de redes entre cuerpos podría permitir mejoras significativas en la atención médica mediante el uso de sensores por parte de los pacientes para posibilitar la realización a distancia de exámenes de rutina, así como supervisar ciertos tratamientos para enfermedades sin que tampoco los pacientes tuvieran que desplazarse hasta un centro de asistencia o ambulatorio. Si esto se logra, veremos una notable reducción de la masificación actual de la sanidad pública de bastantes naciones, y será mucho más factible la idea de dar atención médica a las personas mayores en sus casas.

Si se logra poner en práctica con éxito el concepto de redes entre cuerpos, éstas podrían también conducir a la reducción del número de estaciones de telefonía móvil necesarias para dar el servicio a los usuarios de teléfonos móviles, sobre todo en áreas de alta densidad de población.

Información adicional en: